lunes, 21 de septiembre de 2015

El Reservado de Fernando VII. Los “Caprichos del Retiro”

La salida de las tropas napoleónicas de España, se producen en enero de 1814; en ese momento,  las Cortes de Cádiz se establecieron en Madrid. En marzo de ese mismo año, Fernando VII anuncia su regreso a España.
El rey, conocido como el “Deseado”, se encontró el Buen Retiro en muy mal estado; estaba casi en ruinas. Éste quedó convertido en un campo de maniobras, fortificado; parecía un verdadero baluarte defensivo. Para poder su recuperar parte de su estado original, la Corona debió utilizar distintos recursos: arrendamiento de diversas zonas, venta de leña de las podas, hielo de los estanques, etc. El rey se preocupó de repoblar el arbolado de toda la superficie del Retiro y reparó varias zonas verdes que los invasores habían destrozado; permitiendo la entrada al público.

El rey se reserva para sí y su familia, el conocido como el “Reservado” situado en el NE, tenía sus propias tapias y los límites estaban entre las calles de Alcalá, O´Donell y Menéndez Pelayo; en el extremo SE el límite era el Estanque. En la Figura 1 se puede ver la situación del Reservado en el Plano del Retiro.

Situacion y extensión del Reservado de Fernando VII

Figura 1. Situación y extensión del Reservado de Fernando VII

Toda esta zona se replanta, cuidadosamente, tanto árboles como plantaciones; además, se enriquece con una serie de construcciones denominadas “Caprichos”. Estas pequeñas y curiosas edificaciones se pusieron de moda durante el siglo XVIII, siguiendo el modelo del “Pequeño Trianon” de Versalles de la reina María Antonieta, construido por el arquitecto Mique. Tenemos ejemplos como: la “Montaña Artificial” en los Jardines de Aranjuez,  la “Casa del Ermitaño” y la “Casa de la Vieja” en la Finca de la Alameda de Osuna.  
Estas edificaciones o “Caprichos” fueron diseñadas y construidas por Isidro González Velázquez, arquitecto mayor de las obras reales. Vamos a estudiarlos, con cierto detalle, para ello les hemos clasificado de una determinada manera: existentes y conservados; existentes y transformados y desaparecidos. Se adjunta un Plano del Retiro, actual, para su localización.

Plano del Retiro

Figura 2. Plano del Retiro


a). “Caprichos” existentes y conservados. Son muy pocos los “Caprichos que se han conservado, aunque en ellos se han hecho algunas obras de conservación y mantenimiento.

La “Montaña de los Gatos”, también conocida como el “Tintero” o “Montaña Artificial”. En el momento de su construcción contaba, en su parte superior, con un templete, hoy desaparecido.

Se localiza en le zona nordeste de los Jardines, en la esquina entre las calles de  O´Donell y Menéndez Pelayo. En su zona inferior había una ría que tenía peces y gansos, sobre la que caía una pequeña cascada. Actualmente, se está trabajando en su ajardinamiento para recuperarlo ya que se ha perdido parte del mismo,  por el paso del tiempo.

montaña de los gatos

Figura 3. La “Montaña de los Gatos”, zona en recuperación 

En su interior hay una cúpula semiesférica, ejecutada en ladrillo; se restauró hace algunos años y se utilizó en ocasiones como sala de exposiciones. La fachada de esta zona es muy interesante y está pintada con motivos pompeyanos.

Montaña artificial Retiro

Figura 4. Fachada de la zona de la cúpula

La “Casita del Pescador” es una construcción muy vistosa y bien restaurada, muy próxima a la “Montaña”. Tiene planta de cruz griega y la cubierta está ejecutada por un chapitel de plomo, muy escurialense. Está situada en medio de un pequeño lago de formas irregulares, en el que había peces que le daba sentido a su denominación. El acceso se realiza por un pequeño puente. El revestimiento exterior es un revoco de color rojizo, decorado con pinturas pompeyanas, muy similar a  la decoración de la “Montaña”.

Casita del Pescador en el Retiro

Figura 5. La “Casita del Pescador”

La “Fuente Egipcia”, su denominación procede, tanto de su propia configuración como de los elementos que la decoran. Asimismo, se le conoce como “Canopo” o “Tripona”. Se ejecutó en 1819 y está situada en la zona sur del Gran Estanque. Es un depósito de agua, de planta rectangular, parte de su cubierta es inclinada; en el frente que da al Estanque, se encuentra la fuente, situada en una hornacina, conformada por un gran vaso canopo, cerrada por una cabeza egipcia. Está rematada por dos esfinges, situada en los laterales, sobre unos muretes de piedra; en el centro había una estatua de Osiris, sobre una pilastra, hoy desaparecida. Está construido en ladrillo visto, tomado con mortero de cal y piedra granítica.

Fuente Egipcia en el Retiro

Figura 6. La “Fuente Egipcia”

b) “Caprichos” desaparecidos. Algunos de ellos se han demolido y, sólo, se tiene el recuerdo de los mismos.

La “Casa Rústica” o “Persa”, se hallaba próxima a la Montaña Artificial junto a la tapia de la calle de Alcalá. Constaba de tres estancias: la central era un salón-rotonda, decorado con sedas y objetos procedentes de China. Su exterior era muy rústico, revestido con troncos de madera sin descortezar. Se adjunta una imagen del citado salón. 

La Casa Rustica

Figura 7. La “Casa Rústica”

La “Casa del Pobre”, también llamada del “Pobre y del Rico”; era, quizás, el “Capricho” más romántico. Estaba muy próxima a la anterior y tenía dos plantas; en su planta baja, había unos maniquíes que representaban una anciana hilando al lado de la cuna con un niño dormido, en una modesta cocina. Detrás de esta escena, existía otro cuarto donde se veía un matrimonio, procedente de Cuba, que ayuda a los anteriores. En el piso superior, había un lujoso gabinete con las paredes forradas de telas y adornado con candelabros, espejos y diverso mobiliario. Había un gran contraste entre el interior y el exterior; éste era muy rústico ejecutado con piedras irregulares, ladrillos y troncos de madera. Fue derruida en 1963.

El “Embarcadero Real”. Estaba situado en el lugar donde se encuentra el Monumento de Alfonso XIII; se demolió el citado Embarcadero para la realización del mismo; aunque éste se encontraba ya en mal estado de conservación. Fue construido por Isidro González, como el resto de los “Caprichos”, en 1817. Los materiales utilizados fueron piedra, ladrillo y madera; la cubierta era de zinc y plomo. Estaba formado por tres cuerpos con decoración “chinesca”, tenía una escalera central coronada por una bonita cúpula, los pabellones laterales eran más bajos con dos arcos ojivales y de medio punto. En las estancias de su interior descansaba la familia real cuando acudía a los festejos que se celebraban en el Estanque; asimismo, navegaba en las Falúas Reales, que el rey, Fernando VII, mandó traer de Aranjuez, donde hoy se conservan en el “Museo de Falúas Reales” de la mencionada población.

En el borde del Estanque, se habían instalado cuatro norias, una en cada esquina, que se empleaban para elevar el agua. En la Figura adjunta se puede ver una divertida escena cortesana, pintada por José Ribelles, en 1820, Pintor de Cámara de Fernando VII, procedente de la Colección Real.    

Escena Embarcadero Real

Figura 8. Escena en el “Embarcadero Real”

c) “Caprichos” modificados. Varios de ellos mantienen parte de sus edificaciones primitivas, algunos han cambiado de nombre y otros han cambiado de uso.

La “Casa de Vacas”. El edificio primitivo era una alquería, donde las hijas del rey, Isabel II y Luisa Fernanda, jugaban a ser pastoras, disponían de unas vacas cuya leche bebían después de ser ordeñadas por ellas mismas. Está situada en el Paseo del Estanque, próximo a éste.

En 1868 la Corona pierde los derechos sobre los Jardines del Buen Retiro; a partir de esta época se alquila la “Casa de Vacas” a Mateo Cabezas y Romeral que la transforma en un establecimiento modélico donde se podía beber leche recién ordeñada; unos años después, se instala una chocolatería.

El 12 de mayo de 1886 un ciclón devastó el Parque, entre los destrozos que se produjeron, la “Casa de Vacas” fue muy afectada. Se reconstruyó, en el siglo XX, instalándose un café restaurante. Se realizaron diversas obras hasta que en 1950, una de las terrazas es utilizada como pista de patinaje sobre ruedas y en el verano se vendía horchata.
  
Unos años más tarde se reestructuró y se utilizó como sala de fiestas; a partir de la década de los sesenta se instaló un restaurante y bar, conociéndose como “Pavillón”, hasta que en 1983 se incendió, arruinando el edificio.

Unos años después se restauró, utilizándose como Centro Cultural del Ayuntamiento, albergando una Sala de Exposiciones y un pequeño Auditorio en el que se representan obras de teatro. En la Figura 9 se puede ver una imagen de la actual “Casa de Vacas”.

Casa de Vacas del Retiro

Figura 9. La “Casa de Vacas”

La “Casa del Contrabandista”, conocida en los últimos años como el “Florida Park” que ha sido una sala de fiestas muy conocida en la ciudad. El edificio primitivo constaba de una gran estancia circular en la que se encontraba una noria y, adosada a ella, había una dependencia longitudinal. Los materiales empleados era piedra y ladrillo y el techo circular, primero estuvo cubierto por tejas y, posteriormente por plomo y zinc.

Su interior estaba ricamente decorado al temple y existía una rica colección de telas: terciopelos y rasos. Había varios maniquíes, algunos autómatas vestidos como contrabandistas del sur de España que daban el nombre al local.

También, se la llamaba la “Casa del Jaman”, de los masajes con manantiales, una especie de “spa”, donde el rey disfrutaba de todo ello. 

Florida Park

Figura 10. Imagen antigua del Florida Park

La historia del local es azarosa y curiosa. Tras la cesión del Parque al pueblo de Madrid, el edificio fue utilizado como “Establecimiento de Aguas Oxigenadas”, donde se decía que se desarrollaban actividades  terapéuticos; en 1935 se conocía como “Viena Park”. Durante la dictadura de Primo de Rivera fue un baile y después de la Guerra Civil, un salón de té. Cuando los estadounidenses de la base de Torrejón se instalaron en Madrid se puso de moda como sala de fiestas. Luego fue plató televisivo donde se desarrollaban programas musicales. Su cierre definitivo se ha producido en junio de 2013.

Actualmente, se están llevando a cabo unas obras de remodelación; hay que tener en cuenta que el edificio tiene una “Especial protección como edificio protegido” que abarcarán a todo el conjunto arquitectónico. Las gestiones de adjudicación de la sala de fiestas y restaurante han sido complicadas y laboriosas pero parece ser que, finalmente, se abrirá a finales del 2015 con el nombre de Retiro Florida Madrid.   

Obras en el Florida Park del Retiro

Figura 11. Obras en el Florida Park

Hace algunas semanas, en las citadas obras, se ha encontrado una noria, denominada de “sangre”, porque era movida por tracción animal (caballería). Esté encajada en una estructura de ladrillo macizo que llegaba hasta el borde de la boca elíptica, que estaba enladrillada. Tiene una profundidad de unos cuatro metros, tres metros y medio de longitud y uno y medio de anchura. Con este sistema se garantizaba la subida del agua desde un pozo enclavado en el subsuelo. Es muy similar a las norias que se empleaban en el riego de huertas y jardines del siglo XVII; hay varios ejemplos en el propio Retiro. Un caso es el que se ha reconstruido,  en el “Huerto del Francés”, donde se encontraba la “Real Fábrica de Porcelana del Retiro”, al lado de la estatua del Ángel Caído. En este momento se está realizando un estudio arqueológico para evaluar la importancia de este hallazgo.


La “Casa de Fieras”. Los antecedentes de un zoológico en Madrid, se remontan a 1774, cuando Carlos III mandó construir un Parque de Animales en la actual “Cuesta de Moyano”, que formaba parte de los terrenos de los Jardines del Buen Retiro.

A finales del siglo XVIII, las instalaciones se trasladaron a la esquina del Parque, junto a la actual Puerta de Alcalá, las jaulas conocidas como la “Leonera”, contenían animales peligrosos y estaban dispuestas formando un octógono.

La invasión francesa supuso una ruina para la “Casa de Fieras”, muchos animales perecieron y la situación llego a ser deplorable. Fernando VII, en 1830, trasladó las instalaciones a una zona próxima a la actual “Puerta de Sainz de Baranda”, aquellas  se ampliaron y se mejoraron las instalaciones, pasándose a denominar “Gabinete Real de Ciencias Naturales”. El edificio tenía dos plantas; en la inferior estaban las jaulas para los distintos animales: tigres, leones, pantera, dos hienas y un chacal. En la planta superior se dispusieron habitaciones para que descansara la familia real y sus huéspedes; estaba decorado con animales disecados. Asimismo, se construyeron unas jaulas y fosos para otros animales: kiosco de los monos, la elefantera, la osera, etc.

La vida de este zoológico pasó por muchas vicisitudes: gestión del Ayuntamiento (1844); explotación privada por Luis Cabañas (1895); dirección por Cecilio Rodríguez, jardinero mayor del Ayuntamiento (1918); después de la Segunda República y de la Guerra Civil, volvió a ocuparse el anterior, a partir de 1940 y, finalmente, se ocupó Ramón Ortiz desde 1953. La “Casa de Fieras” era tan popular que en algunos días de fiesta se llegaron a contabilizar 200.000 visitantes; en 1967 llegó a tener más de millón y medio. El traslado al “Zoo de la Casa de Campo” se realiza en 1972.

De los que nacimos en la zona o que pasamos nuestra infanciaadolescencia en la misma,  tenemos muchos de recuerdos de aquella “Casa de Fieras”: el elefante “Perico”, los rugidos de los leones y los olores no muy agradables cuando paseábamos por sus alrededores, sobre todo por la calle de Menéndez Pelayo. 

casa de fieras del retiro

Figura 12. La jaula de los osos

En la planta superior del edificio que fue la “Casa de Fieras” estuvo instalada la Junta Municipal de Retiro, durante algunos años, hasta que en el año 2005 se trasladó a la Avenida de la Ciudad de Barcelona, a un edificio, proyectado y contruido, por el arquitecto Rafael de la Hoz-Castanys. Una zona del edificio de la “Casa de Fieras” se ha habilitado como biblioteca municipal. Los espacios que albergaban las jaulas de los animales se han reinterpretado como cubículos de vidrio como salas de estudios con vista al parque

Biblioteca Eugenio Trias

Figura 13. Cubículos de vidrio

En la zona opuesta hay una parte de la biblioteca de nueva construcción en la que destaca la transparencia de sus cerramientos de modo que el parque y la biblioteca se funden en una visión fantástica. La mencionada biblioteca se la conoce como la “Biblioteca Eugenio Trías”, inaugurándose en abril de 2013. La obra ha sido compleja: se proyectó en el año 2004, cambios de proyecto y, finalmente, se tardó en acondicionar y abrir al público por problemas de presupuesto. Los arquitectos han sido: Santiago Araujo y Rafael Nadal. Algunos de los muros estructurales primitivos, de ladrillo visto, se han conservado así como unas cerámicas decorativas, en ambas plantas. 

Entrada Biblioteca Eugenio Trias

Figura 14. Vista de la entrada de la Biblioteca   

El “Reservado de Fernando VII” se incluye en los jardines, por un Decreto de 1868, por el mismo la Corona pierde los derechos sobre los Jardines del Buen Retiro y éstos pasan a depender el Ayuntamiento de Madrid con el nombre de “Parque de Madrid”.

Afortunadamente, todavía podemos ver e incluso imaginarnos como eran los “Caprichos” de los que disfrutaba el rey y su familia y que, hoy en día, están al alcance de todos, aunque algunos hayan desaparecido y otros sean un testimonio de los primitivos.

Fuentes de Investigación y de Información:
ARIZA, CARMEN.  Los Jardines de Madrid en el Siglo XIX. Editorial El Avapiés S.A.
Revista: Pasea por Madrid. (Ed. Digital) nº 5. Enero 2015
Revista: Pasea por Madrid. (Ed. Digital) nº 6. Abril 2015
Revista: Madrid Histórico nº46/07-08/2013
Revista: Gaceta del Buen Retiro (julio 2013)

Índice de Figuras:
Figura 1. Plano del Reservado de Fernando VII
Figura 2. Plano del Retiro 
Figura 3. La “Montaña de los Gatos”, zona en recuperación 
Figura 4. Fachada de la zona de la cúpula
Figura 5. La “Casita del Pescador”
Figura 6. La “Fuente Egipcia”
Figura 7. La “Casa Rústica”
Figura 8. Escena en el “Embarcadero Real”
Figura 9. La “casa de Vacas”
Figura 10. Imagen antigua del “Florida Park”
Figura 11. Obras en el “Florida Park”
Figura 12. Jaula de los osos
Figura 13. Cubículos de vidrio
Figura 14. Vista de la entrada de la Biblioteca

Fuentes de Información de las Figuras:
Figura 1. Pasea por Madrid. (Ed. Digital) nº 6. Abril 2015. Página 105
Figura 2. Pasea por Madrid. (Ed. Digital) nº 5. Enero 2015. Página 64
Figuras: 3, 4, 5, 6, 9, 11, 13, 14: Fotografías del autor 
Figura 7. La “Casa Rústica”. Los Jardines de Madrid en el Siglo XIX. Página 79
Figura 12. Gaceta del Buen Retiro (julio 2013). Página 11





martes, 7 de abril de 2015

El Convento de las Maravillas: su fundación, su papel en el “Dos de Mayo”, derribo y traslado.

“… un oficial, de uniforme azul, mandaba las dos piezas colocadas frente a la calle de San Pedro la Nueva (hoy del Dos de Mayo). Por cuenta de otro, del mismo uniforme y graduación, corrían las que enfilaban las calles de San Miguel y de San José (hoy de Daoiz y Velarde), apuntando una de ellas hacia la de San Bernardo, pues allí se esperaban nuevas fuerzas francesas en auxilio de las que invadían la Palma Alta y sitios inmediatos a la iglesia de la Maravillas”.
Esta es la referencia que se hace de la iglesia de las Maravillas en el asalto del Cuartel de Artillería de Monteleón (2 de mayo de 1808). Episodios Nacionales (el 19 de marzo y el 2 de mayo. Capítulo XVIII). 

Su fundación
El culto de la Virgen de las Maravillas es muy antiguo, anterior al siglo XVI, aunque su iglesia de construye en el siglo XVIII. El nombre del “Barrio de las Maravillas” viene de dicha Virgen; actualmente se denomina “Universidad” limitado por las siguientes calles: Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Fuencarral y Gran Vía.  

Su origen se remonta al año 1613, cuando una dama piadosa, doña Juana Barahona, fundó un Beaterio de Recogidas Terciarias Carmelitas, en una pequeña casa de la calle de Fuencarral. En 1616 se trasladan a la calle de la Palma, al lado de la Ermita de San Antón que se encontraba allí. Años después, en 1624, las beatas se constituyen en comunidad, fundando el Convento que se conoce como Nuestra Señora de Maravillas, para ello vinieron religiosas del Convento de la Concepción de Alcalá.

Se construye la actual Iglesia y se inaugura el 2 de febrero de 1647; tiene una sola nave, con capillas laterales y un pórtico, en la esquina de la calle de la Palma con la del Dos de Mayo; a base de arcos de piedra de medio punto. El proyecto se atribuye a los arquitectos Alonso Carbonell y Cristóbal Aguilera, autores del Palacio del Buen Retiro. En la Figura adjunta se ve la Iglesia y el Palacio de Monteleón, al cual nos referiremos más adelante,  con todo detalle.


Convento de Maravillas en Madrid

Figura 1. Plano de Texeira

El verdadero nombre del Convento es de San Antón, nombre arriba citado. La denominación de “Maravillas” viene de una imagen de la Virgen que se veneraba en su interior y que llevaba en sus manos una flor de “maravilla” (caléndula). Según la leyenda, las monjas encontraron un Niño Jesús entre las “maravillas” y lo colocaron en el regazo de la imagen; como la figura del Niño era muy pequeña, le hicieron un lecho de las citadas flores que le resaltaba.

A lo largo del tiempo la Iglesia de las Maravillas ha sido objeto de varias reformas, la más importante fue en el siglo XVIII, en 1770, transformando elementos barrocos de su interior en elementos neoclásicos. En la calle de la Palma se construye una puerta de entrada de granito con pilastras toscanas y un frontón, en 1869 se añade la espadaña actual.

Como veremos a lo largo del post, este Convento ha recibido varias denominaciones a lo largo de su existencia, por varias razones, incluso cuando se realiza su traslado a la ubicación actual. Su origen viene de una de las iglesias más antiguas de Madrid, anterior al Fuero de 1202, situada en la plaza del Conde Miranda y en la calle de San Justo, desaparecida a finales del siglo XVIII. La iglesia de San Miguel de los Octoes fue demolida en 1809, que estaba situada en el actual Mercado de San Miguel. La parroquialidad de San Miguel se unió a la de San Justo y Pastor, denominación anterior de la actual basílica de San Miguel. Finalmente en 1890, la parroquia de los niños San Justo y Pastor se trasladó a la de las Maravillas.

Sobre parte de la actual Plaza se asentaba el antiguo Convento de las Maravillas de monjas carmelitas del que sólo queda la citada iglesia.

Como se ve en la Figura 1, detrás de la Iglesia y del Palacio de Monteleón estaba situada la “Puerta de las Maravillas” cuyo nombre se debía al Convento. Ambos edificios estaban separados por la calle de San Miguel, hoy parte de la calle de  Daoiz. La mencionada Puerta era, en realidad,  un sencillo portillo que desaparece en 1690 al ampliar los duques el palacio; obra realizada por Jerónimo Churriguera para residencia de los marqueses.  Fue ocupado por personajes importantes de la corona: Isabel de Farnesio y su hijo, el infante Don Luis. Sufrió varios incendios que lo deterioraron. Tenía una amplia huerta y un gran jardín.

En el Plano de Tomás López (1785). (Esquema Parcela nº 2, La Vida Cotidiana en el Madrid del siglo XVIII, se puede ver un plano de toda la zona.

Convento de Maravillas en Madrid

Figura 2. Plano de Tomás López

Los límites son: c/San Bernardo y actuales Carranza y Fuencarral. Se indica la Puerta de los Pozos de Nieve. En dicho esquema destacan: Convento de las Maravillas (1), Pozos de Nieve (2) y Hospicio (3). En el trapecio (7) está vacío y corresponde al espacio donde se encontraba el Palacio de Monteleón. El Convento de las Salesas Nuevas, c/San Bernardo, 72 se construye unos años después en 1798, estaría situado en la parte inferior izquierda del citado trapecio. Asimismo, parte del mismo está, actualmente, ocupado por la Plaza del Dos de Mayo.

Su papel en el Dos de Mayo
En la actual Plaza del Dos de Mayo estuvo situado el Cuartel de Artillería de Monteleón, sobre el Palacio del mismo nombre,  donde los famosos Daoiz y Velarde se enfrentaron a los franceses y murieron junto a otros muchos madrileños en la citada jornada del Dos de Mayo de 1808. En 1807, Godoy había adecuado los edificios como Parque, Museo y Armería del Cuerpo de Artillería. La mitad del solar estaba ocupado por edificios dedicados a vivienda.

Son varios los pintores que representan en sus cuadros los sucesos del Dos de Mayo en la defensa del Cuartel de Monteleón: Joaquín Sorolla pinta en 1884 la “Defensa del Parque de Artillería de Monteleón”; el romántico Leonardo Alenza pintó en 1835 la “Muerte de Doiz y Velarde en el Parque de Artillería de Monteleón”. Pero el que mejor representa estos sucesos es Manuel Castellano: “La muerte de Daoiz y defensa del Parque” de 1862 y “Muerte de Velarde el dos de mayo de 1808”, pintado en 1862 (al fondo se ve la Iglesia de las Maravillas, tras las tapias del cuartel).  El cuadro original se conserva en el Museo de Historia de Madrid y en éste se ve perfectamente, en la parte superior, el remate de la citada Iglesia que en la figura adjunta está cortada en su parte superior.   


Muerte de Velarde

Figura 3.”Muerte de Velarde el dos de mayo de 1808”

Según las crónicas, las monjas atendían a muertos y heridos de ambos bandos, adecuando una zona del Convento como Hospital de campaña.

No sólo murieron soldados del Parque de Artillería sino que también se produjouna matanza entre la gente que pasaba por allí. Contra el muro del Convento se fusilaron a bastantes hombres; la cifra exacta de fallecidos es imposible de establecer ya que las actas de defunción de hicieron desaparecer de los libros parroquiales. Asimismo, en esta zona murieron Clara del Rey y Manuela Malasaña.

En el atrio de la Iglesia hay una “Placa conmemorativa de homenaje” a la labor de las monjas y del capellán.

Convento de Maravillas en Madrid

Figura 4. Placa conmemorativa

Derribo y traslado
Teniendo en cuenta que el Cuartel había sido destruido, con motivo de la Desamortización se decide la demolición del Convento para realizar la configuración de la Plaza, abriéndose nuevas calles; dicho derribo se realiza en 1869.  Parte del jardín del Palacio sigue existiendo en el huerto de las monjas de las Salesas Nuevas (c/San Bernardo, 72). En la Figura adjunta se puede ver el mal estado de ambos edificios, como quedaron después de la contienda.

Ruinas del Convento Maravillas en Madrid

Figura 5. Convento y ruinas del Cuartel

La estructura urbana era muy distinta a la actual que se remodeló a mitad del siglo XIX. Ya hemos comentado que en el solar estaba el cuartel de Monteleón sobre el antiguo palacio de los duques del mismo nombre; se abrieron nuevas calles: Ruiz, Malsaña y Monteleón y otras cambiaron de nombre: Daoiz, Velarde y se configura la Plaza del Dos de Mayo.

Convento Maravillas de Madrid

Figura 6. Planimetría del siglo XIX

En el centro de la Plaza se encuentra un monumento conmemorativo que representa a los héroes en su lucha con los franceses (Figura 7), bajo el arco de entrada que representa la puerta del antiguo cuartel. La escultura de mármol es de Francisco Jareño y Alarcón y Antonio Solá; es un ejemplo de escultura neoclásica promovida por el rey Fernando VII (1822) y sufragada por el Cuerpo de Artillería. Esta escultura ha tenido varios emplazamiento: frente al Museo del Prado (Puerta de Velázquez), Parterre del Retiro, en la confluencia de las calles Carranza y Ruiz y finalmente en el lugar actual. Los héroes están enterrados en el Monumento a los Héroes del Dos de Mayo, en el Paseo del Prado.

Plaza del Dos de Mayo en Madrid

Figura 7. Escultura de los héroes Daoíz y Velarde

Después de dicha demolición sólo queda en pie y en uso la Iglesia de San Justo y Pastor; a la misma se accede por el pórtico de la calle de Dos de Mayo, la portada de la calle de Palma está cerrada. En su interior destaca el retablo de la Imagen de la Virgen;   en una capilla, situada al fondo de la epístola se fundó la Orden Humanitaria de la Santa Cruz y Víctimas del Dos de Mayo. Esta Orden Hospitalaria fue el germen de la Primera Asamblea de la Cruz Roja española. En dicha capilla se encuentra una imagen del Cristo de la Buena Muerte, anónimo del siglo XV, que debía proceder de San Miguel o del convento de San Gil. En la Figura 8 se puede ver una vista de la Plaza actual y de la Iglesia.


Figura 8. Vista de la Plaza del Dos de Mayo

En una de sus fachadas que; corresponde a la zona que se demolió el Convento,  se aprecia una placa conmemorativa de la lucha de Daoiz y Velarde, en el Dos de Mayo, en contra de las fuerzas de Napoleón.

Convento Maravillas en Madrid

Figura 9. Vista de la Iglesia desde la calle de la Palma

Como podemos ver en la Figura adjunta la estructura urbana es muy distinta a la primitiva: abriéndose nuevas calles y construyéndose varios edificios de viviendas.

Plaza del Dos de Mayo

Figura 10. Planta de la Plaza del Dos de Mayo y aledaños

Las monjas sufrieron varios traslados. En primer lugar  fueron acogidas por las mercedarias del Convento de Juan de Alarcón (“Alarconas”) en la calle de Valverde, donde estuvieron hasta el año 1891. Después se trasladaron a un hotelito del Paseo del Obelisco (actual General Martínez Campos); allí construyeron una capilla donde instalaron una imagen de la Virgen. No pudieron pagar las obras y se trasladaron, de nuevo, a las Comendadoras de Santiago que las recibieron.

Después de los sucesivos traslados, finalmente, las monjas encontraron el acomodo definitivo. Gracias a la cesión y el patronazgo de los señores don Saturnino Calderón y su esposa Milagros Gosalvez, les donaron un amplio solar de 1.742 m2 en la calle de Príncipe de Vergara, esquina a la calle de Goya.

El día 20 de mayo de 1902 se puso la primera piedra del nuevo edificio; éste se acabó dos años más tarde y se inauguró en marzo de 1904. El proyecto del templo y del Convento se realiza por Manuel Ortiz de Villajos, con su estilo ecléctico impregnado de elementos neogóticos, muy típico de la citada época, de comienzos del siglo XX. La denominación actual del conjunto es “Maravillas Nuevo”.
En la Guerra Civil, la iglesia sufrió numerosos daños en su decoración, perdiéndose varias imágenes; fue necesario realizar una nueva de “Nuestra Señora de las Maravillas”, obre de Ricardo Font, en 1940.

Convento Maravillas de Madrid

Figura 11. Vista de la fachada del conjunto de “Maravillas Nuevo”

Este arquitecto junto a su hermano Agustín, son los autores del Colegio-Asilo de Santa Marca (Plaza de la Virgen Guadalupana). Emplean elementos mudéjares, de moda en la época, especialmente para este tipo de instituciones (conventos, asilos, colegios, iglesias, etc.) Por  su carácter tardío, se emplean otros elementos como son detalles neogóticos en ventanas y pináculos que rematan las cubiertas.  

Fuentes de Investigación:
DEL CORRAL, JOSÉ. La vida cotidiana en el Madrid del siglo XVIII. Ediciones LA LIBRERÍA.
GARCÍA GUTIERREZ, PEDRO F y MARTÍN CARBAJO, AGUSTÍN F. Iglesias Conventuales de Madrid. Ediciones LA LIBRERÍA. 2011.
GEA, ISABEL El Madrid Desaparecido. Ediciones LA LIBRERÍA, 2003.
OSORIO GARCÍA DE OTEIZA, CARLOS. IGLESIAS DE MADRID. Ediciones LA LIBRERÍA. 2014.
NAVASCUÉS PALACIO, PEDRO. La Casa-Palacio y el Asilo Santamarca. 1984. Archivo Digital UPM.

Fuentes de información:


Fuentes de información de las imágenes:
  • Figuras 4,7,9 y 11: Fotografias del autor 
  • Figura 1. Plano de Pedro de Texeira. 1656.
  • Figura 2. Plano de Tomás López.1785.  DEL CORRAL, JOSÉ. La vida cotidiana en el Madrid del siglo XVIII.  (Pág. 200). Ediciones LA LIBRERÍA.
  • Figura 3. “Muerte de Velarde en dos de Mayo de 1808”. Manuel Castellano 1862.   www.somosmalasana.com/el-dos-mayo-de-1808-en-la-pintura/
  • Figura 5. Convento y ruinas del Cuartel de Monteleón. madridconvento-sigma.blogspot.com-es/2013/05/iglesia-de-las-maravillas-y-plaza-del.html
  • Figura 6. Planimetría de Madrid del siglo XIX. Levantamientos topográficos del Instituto Geográfico Nacional.
  • Figura 8. Vista de la Plaza del Dos de Mayo. Nuestra Señora de las Maravillas/ Arte en Madrid
  • Figura 10. Planta de la Plaza del Dos de Mayo y aledaños. Nomecalles. Nomenclátor oficial y callejero



Índice de figuras:

Figura 1. Plano de Pedro de Texeira
Figura 2. Plano de Tomás López 
Figura 3. “Muerte de Velarde en dos de Mayo de 1808” 
Figura 4. Placa conmemorativa
Figura 5. Convento y ruinas del Cuartel de Monteleón
Figura 6. Planimetría de Madrid del siglo XIX
Figura 7. Escultura de Daoiz y Velarde
Figura 8. Vista de la Plaza del Dos de Mayo
Figura 9. Vista de la Iglesia desde la calle de la Palma
Figura 10. Planta de la Plaza del Dos de Mayo y aledaños
Figura 11. Vista de la fachada de “Maravillas Nuevo”